martes, 3 de diciembre de 2013

Psicología: El no saber quién eres es parte de quién eres

En un grupo, en el trabajo, con tu pareja, con tu familia, y estando solo pues comportarte de manera distinta e incluso sentir que eres otra persona. Incluso puede que en algunos momentos te sientas como un fraude. De alguna manera piensas que supuestamente debieras saber más, ser diferente, tener algún tipo de habilidad tangible o social que no estás seguro que poseas en la vida real, entonces aparentas ser alguien que no eres para convencerte a ti mismo y a otros que eres la persona que supuestamente debes ser, que eres mejor de lo que realmente eres. Pero este proceso se siente incómodo, poco auténtico, e irreal.

Aquí hay tres razones para identificarte con lo que a veces se siente como una personalidad falsa:

1. La identidad no es medible

Casi todo el mundo cuestiona su identidad y su sentido del ser, tanto interna como externamente. A veces usamos herramientas para intentar entender quiénes somos realmente al medir nuestras tendencias con pruebas y cuestionarios que obtenemos en el trabajo, en internet, o en revistas. Los psicólogos utilizan evaluaciones psicométricas, exámenes del comportamiento, inventarios de personalidad y una gran lista de otras herramientas para calificar, cuantificar, comparar y entender qué significa ser tú. Tu coeficiente intelectual, tu personalidad, tus percepciones, o incluso tus conexiones o falta de conexiones con otras personas pueden ser medidas como una manera de entender te a ti mismo, y para que otros te entienda a ti. Pero quién eres tú en el núcleo de tu ser puede sentirse muy distinto a la personalidad o las personalidades que son descritas en estos exámenes y pruebas. La identidad no es tanto un número como la experiencia compleja de los estados del ser y maneras de entender que a ti mismo y de utilizar distintas facetas de ti mismo en distintos momentos de tu vida.

2. Tu ser falso es una parte de tí
 imagina que estás en una conversación complicada, tal vez con un grupo de personas que estás intentando impresionar, y ellos se expresan opiniones contrarias a las tuyas. Puede que te sientas inclinado a comportarte de una manera que no refleje correctamente tus propias creencias, mantenerte al margen en lugar de defender tus creencias. Una discusión de sobremesa puede ser muy distinta a un debate político. Pero aquí está la parte más importante de esta experiencia: cuando cedes a la presión en lugar de discutir a favor de tus creencias, puede que te sientas falso. Pero, eres tú mismo comportandote de esta manera. Es parte de tí el querer complacer a los demás o el querer producir una buena primera impresión, o el fingir ser competente cuando te sientes inseguro. Pero, la experiencia de sentirse falso es una parte de quién eres. Después de todo, viene desde tu interior, incluso si es por razones que no son compatibles con quien tú crees que eres.

3. La vergüenza es contraproducente
Sentir vergüenza acerca de tu ser "real", puede hacerte sentir como si debieras actuar de manera "falsa". La vergüenza de actuar de manera "falsa" puede hacerte sentir incluso más autocrítico, lo que a su vez perpetúa el sentirse falso. El trabajar para aceptar e incorporar todos los aspectos de tu ser, incluso aquellos que no encajan con la versión de ti mismo que "supuestamente debes ser", tiene el potencial de hacerte sentir más cómodo contigo mismo y más presente en el momento. Este proceso diluye el poder de la vergüenza, y puede ayudarte a moverte hacia la auto aceptación, lo que hace sentirte más completo.

Puede que te sientas como sí muchas identidades fragmentadas estuvieran luchando para ser unificadas dentro de tu cuerpo. El hecho es que todos somos multifacético y complejos, y todas estas complejidades siguen siendo parte de quien tú eres, incluso cuando sientas que son falsas, o que están desconectadas o disociadas (lo queramos o no). Es aceptable que alguna de estas partes de ti mismo estén difusamente definidas o sean menos deseables. Tu las has formado por qué tuviste que serlo. Fue parte de tu supervivencia emocional, y eso es entendible. Sin importar cuáles son las situaciones que contribuyeron para formarte, y cualesquiera que sean las diferencias entre tus expectativas de ti mismo y quien realmente eres, todos estos elementos son parte de tu persona. Irónicamente, el trabajar para aceptar que a veces te sientes como un fraude puede ayudarte a aceptarte y apreciarte a ti mismo, a quien eres, con todos tus partes.

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